La mensajera del bosque

La escritora Maite R. Ochotorena presenta ‘La mensajera del bosque’, un ‘thriller’ ambientado en un Madrid distópico teñido de color verde

Por Aida M. Pereda

La naturaleza es la protagonista de ‘La mensajera del bosque‘, la nueva novela de Maite R. Ochotorena. La escritora vasca regresa al thriller con una historia de suspense que nos permite viajar a un Madrid distópico, teñido de verde, donde el medioambiente reclama su espacio abriéndose paso entre el asfalto.

Cris Stoian despierta en una cabaña en medio del bosque. No recuerda nada y lo único que encuentra es una nota de su hermano Daniel aconsejándole que no salga de allí ni trate de contactar con nadie. ¿Por qué? Haciendo caso omiso de su aviso, emprende una frenética búsqueda tratando de recuperar su identidad perdida. Y somos los lectores, quienes acompañándola en este viaje de reencuentro, asistiremos, impactados, a la transformación que está sufriendo Madrid, golpeada por la fuerza indómita de la naturaleza, que se apodera de los edificios y calles más emblemáticos de esta ciudad.

Pero esta extraña transformación ocurre en un momento en el que la policía trata de descubrir el origen de una oleada de muertes de jóvenes desaparecidos, cuyos cuerpos aparecen junto a esos escenarios naturales. ¿Qué relación guardan estas brutales muertes con la transformación que vive la ciudad?

Nacida en San Sebastián (1970), Maite R. Ochotorena procede del mundo de los videojuegos, si bien se formó como guionista de cine y televisión, aunque asegura que donde más libre se siente es construyendo un mundo propio en sus novelas. Con influencias de Edgar Allan Poe, Agatha Christie o Alejandro Dumas, ama las novelas de aventuras, misterio y terror, géneros por los que ha transitado con naturalidad a lo largo de su bibliografía. Desde ‘El secreto de la Belle Nuit’ y su desenlace, ‘La sombra de Fourneau’, pasando por ‘El destino de Ana. H. Murria’, ‘Donde habita el miedo’ y ‘Victory, en algún lugar desconocido’, hasta la trilogía de ‘El sueño de Valentine’.

-Dedicas este libro a tu aita, una persona muy especial, pues destacas que fue él quien te enseñó a amar la naturaleza.

-Así es, mi padre siempre se ha sentido muy cerca de la naturaleza. Ya de joven era montañero, y más tarde, cuando se casó y nos tuvo a nosotros, sus cuatro hijos, buscó un lugar donde poder disfrutar de ella al máximo. Fue así como levantó con sus propias manos un refugio de montaña, perdido en el valle de Ormakio, en Gipuzkoa. He pasado allí muchísimo tiempo, disfrutando de la montaña y de los bosques. He plantado con él muchos árboles y los he visto crecer. Su amor por esos árboles, sus noches contemplando el cielo y sus estrellas, forman parte de mí también. Por eso esta novela es para él.

-“Las sombras de un futuro incierto se ciernen sobre el hombre. A medida que se apaga la esperanza y la naturaleza se marchita, la madre tierra llora lágrimas de sangre. Donde una vez crecieron bosques y hubo vida, se extiende sin aparente freno el suspiro amargo de la avaricia y el afán por dominar el mundo”. Este extracto bien podría describir lo que está sucediendo ahora… ¿qué responsabilidad crees que tenemos los seres humanos en la pandemia actual que asola al mundo?

Maite Ochotorena presenta su nueva novela, 'La mensajera del bosque'
La escritora Maite Ochotorena con su nueva novela, ‘La mensajera del bosque’.

-Toda, sin ninguna duda. Estamos acorralando a la naturaleza, invadiendo cada vez más espacios hasta ahora vírgenes, arrebatando su hogar a especies salvajes que jamás habían tenido contacto con el hombre, obligándolas a salir para buscar alimento, acercándose a nosotros, entrando en contacto con nosotros… El desequilibrio que estamos provocando con las talas e incendios masivos de inmensos bosques, con afán de explotar las tierras que ocupaban, es lo que nos ha traído esta pandemia. La especulación, la avaricia, la explotación a escala industrial… Por desgracia, tienen sus consecuencias, no sólo a nivel climático.

-La naturaleza se cierne como la protagonista absoluta de esta historia. Veremos cómo se abre paso a través del asfalto en las calles de Madrid al igual que hemos visto cómo continuaba brotando mientras nos encontrábamos confinados en casa. ¿Somos capaces de entender esa dualidad entre la vida y la muerte?

-Seguro que sí, pero no es un concepto que tengamos presente en nuestras mentes, sino algo a lo que tenemos mucho respeto y que procuramos no tratar en nuestras conversaciones. Hablamos de ello en susurros, porque nos da miedo lo que significa: nuestra mortalidad, nuestra fragilidad. Se nos olvida que nuestro tiempo aquí es limitado y que la vida es un milagro.

Somos responsables del enorme cambio que se está produciendo. Todo lo que hay en este planeta no está para ser explotado, no es nuestro

-Dices que “nuestra alma pertenece a la naturaleza y forma parte de ella”, que “nuestro destino está unido a la Tierra y perecerá con ella, o… vivirá en ella”. ¿Te gustaría hacernos reflexionar acerca de nuestra relación con la naturaleza a través de este thriller con alma ecologista?

-Por supuesto. Deberíamos reflexionar. Este mundo mágico en el que vivimos podría agotarse y la vida volverse muy hostil. Somos responsables del enorme cambio que se está produciendo. Todo lo que hay en este planeta no está para ser explotado, no es «nuestro». Le hemos perdido el respeto a nuestro entorno y no debemos olvidar que formamos parte de él. El mundo y la vida que hay en él ya existía mucho antes de que nosotros apareciéramos. No somos sus dueños, somos sus inquilinos, -un inquilino más, en simbiosis con él y con el resto de criaturas que lo habitan.

-En esta historia conoceremos además a Rhina, una niña muy especial que vive en el poblado chabolista de la Cañada Real, con unos ojos verdes que llenan de luz, vida y naturaleza todo lo que le rodea. ¿Necesitamos más líderes en la revolución verde para frenar juntos el cambio climático?

-Sí. Hacen falta más voces que se alcen alto y claro. Ya no se oye hablar de eso. Todos los días se habla de la pandemia, pero no de lo que la ha provocado, ni del asombroso cambio que provocó el parón que tuvimos durante el confinamiento. Todos fuimos conscientes de lo que supone que frenemos nuestro absurdo ritmo de vida, frenético y contaminante. Sobre todo, creo que necesitamos ser líderes cada uno de nosotros, tomar conciencia y tratar de cambiar las cosas con cada gesto que hacemos, día a día. Hoy por hoy, sabemos muy bien qué hacer y qué no hacer, pero nos cuesta cambiar, nos cuesta renunciar a lo material tal y como lo conocemos. No nos damos cuenta de que no se trata de dejarlo todo atrás, sino de encontrar un equilibrio, y, o lo hacemos entre todos, o no pasará. No podemos seguir mirando a otro lado. Ojalá en las encuestas sobre lo que nos preocupa, el cambio climático pase a ocupar los primeros puestos. Ya es hora.

Una ciudad grande aún es sinónimo de hormigón, asfalto, tráfico, ruido, contaminación, estrés… Quería usar esos elementos para contrastarlos con el mundo natural y sus beneficios

-La protagonista de carne y hueso de esta historia, Cris Stoian, despierta en una cabaña en medio del bosque y no recuerda nada, pero tiene el cuerpo cubierto de cicatrices… ¿Quién es Cris? ¿Cómo describirías a esta joven?

-Cris es una mujer valiente, que afronta los problemas a pesar del miedo que su amnesia y lo que esconde le provocan. Demuestra que hay que tener coraje para mirar de frente lo que nos asusta. Junto a su hermano, emigró dejando atrás su hogar y cuanto conocía para venir a España a buscar un futuro. Y ahora, con todo lo que le está pasando, vuelve a hacerlo. Avanza en vez de esconderse. Abandona el refugio seguro en el que se despierta y vuelve a Madrid, un escenario que se está transformando a causa de una serie de suicidios y fenómenos sin precedentes. A través de ella hablo de nuestro miedo a cambiar las cosas, ese miedo del que te hablaba antes.

-Su hermano Daniel, un periodista freelance que investiga y publica historias en internet, le pide que no salga ni contacte con nadie, pero Cris desoirá sus consejos… ¿Qué papel crees que juega Internet en un mundo global donde los problemas son también globales?

-Internet es un arma de doble filo: muy dañino a causa de las fake news, de lo fácil que es difundir mensajes interesados y manipular la conciencia global de una masa anónima que devora la información; y al mismo tiempo maravilloso, por esa misma capacidad para conectar conciencias y hacer que seamos conscientes de la realidad de este mundo globalizado.

Portada de La mensajera del bosque, de Maite R. Ochotorena
Portada de ‘La mensajera del bosque’, de Maite R. Ochotorena.

-A lo largo de ‘La mensajera del bosque’, descubriremos un secreto que esconden las calles de Madrid. Veremos cómo la fuerza indómita de la naturaleza se apoderará de la gran ciudad y veremos cómo se transformarán sus enclaves más populares. ¿Por qué has querido ambientar esta historia en Madrid?

-Conozco Madrid, porque he vivido un par de años en ella, y además necesitaba un escenario adecuado donde desarrollar los acontecimientos que suceden en las páginas de esta novela. Una ciudad grande, por desgracia, aún es sinónimo de hormigón, asfalto, tráfico, ruido, contaminación, estrés… Quería usar esos elementos para contrastarlos con el mundo natural y sus beneficios.

-Tienes estudios como guionista de cine y televisión y has trabajado muchos años en el sector del videojuego. Sin embargo, llevas a tus espaldas otras siete novelas. ¿Qué diferencias encuentras a la hora de escribir para uno u otro soporte? ¿Es más fácil recrear un mundo distópico como el de ‘La mensajera del bosque’ en la literatura?

-Sin duda, en la novela es donde mejor me expreso. Es la que más libertad me da, sin tener que limitar mi forma de expresarme cuando escribo, como ocurre con un guión, y sin escribir siempre orientada al juego, como en los videojuegos, y además en la novela puedo recrear las sensaciones visuales y dinámicas de los otros formatos.

-Y, por último, ¿encuentras algún nexo en común entre ‘La mensajera del bosque’ y tus anteriores novelas?

-La naturaleza siempre ha estado presente en mis obras, casi como un personaje más, aunque en ‘La mensajera del bosque’ es la protagonista indiscutible. El suspense también es un elemento común, y sobre todo que cada obra tiene siempre una carga de profundidad entre sus páginas, un mensaje sobre el que reflexionar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *