Vertedero Zaldibar

Los vecinos afectados por el derrumbe de la escombrera critican “el abandono” por parte de las administraciones vascas

Por Aida M. Pereda

Han pasado ya dos meses desde que el pasado 6 de febrero se produjo el derrumbe del vertedero de Zaldibar, enterrando a dos personas que formaban parte del equipo de trabajadores, Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán, y desenterrando a su vez una crisis medioambiental y sanitaria que ha puesto en pie de guerra a los vecinos de la zona.

Los habitantes del barrio de San Lorenzo en Ermua, los más cercanos a la escombrera, han creado una plataforma a la que invitan a unirse a todos los vecinos de esta localidad vizcaína, así como del resto de municipios afectados -Eibar, Elgeta, Mallabia y Zaldibar– para denunciar el “abandono” que sienten por parte de las instituciones y exigir la retirada de la basura y los materiales tóxicos que están almacenando junto a sus viviendas

El coronavirus protagoniza ahora todas las noticias, pero ¿qué hay de estos vecinos? Llevan ya dos meses sin poder airear apenas sus casas ni poder hacer deporte al aire libre a causa de los elevados niveles de partículas tóxicas detectados en el ambiente a causa de las periódicas combustiones que se producen en el vertedero. Hablamos con la Plataforma de Vecinos de San Lorenzo para conocer cómo están llevando ellos el confinamiento.

-Acaban de hallar el coche de Alberto Sololuze, uno de los dos trabajadores sepultados en el vertedero. ¿Cómo habéis recibido esta noticia? ¿Tenéis esperanza de que encuentren los cuerpos de Alberto (Sololuze) y Joaquín (Beltrán) pronto?

-Sí, conservamos la esperanza de que puedan encontrarlos cuanto antes. Realmente es una buena noticia que hayan encontrado el coche de Alberto ahora. Sentimos gran impotencia al saber que están ahí dentro, enterrados bajo toneladas y toneladas de basura… Lo sentimos mucho por sus familias.

Todos los sábados a las 5, los vecinos hacemos una cacerolada para protestar y hemos colgado una bolsa de basura en las ventanas como símbolo de nuestro hartazgo

-La crisis del coronavirus parece haberos dejado en el olvido por completo…

-Claro, por eso, desde la Plataforma de Vecinos de San Lorenzo, creada para trabajar por el bienestar de este barrio de Ermua y reivindicar sus necesidades, estamos luchando ahora como podemos. Todos los sábados a las 17.00 horas hacemos una cacerolada para protestar y hemos colgado una bolsa de basura en nuestras ventanas como símbolo de nuestro hartazgo. 

Y aprovechando la difusión de las redes sociales, hemos creado un grupo en Facebook, Afectad@s por el vertedero, para que no caiga en el olvido esta otra crisis sanitaria y medioambiental producida por una mala práctica empresarial por parte de los propietarios de esta escombrera y una falta de control institucional.

Labores de búsqueda de los dos trabajadores sepultados en el vertedero de Zaldibar. EFE

-No obstante, a este grupo están invitados todos los vecinos afectados de otras localidades colindantes, ¿verdad?

-Sí, por supuesto. Están invitados a unirse todos los vecinos de Ermua, Eibar, Elgeta, Mallabia y de Zaldibar también. Porque aunque los medios de comunicación se refieren siempre al vertedero de Zaldibar, porque está en el término municipal de esta localidad, hay que tener en cuenta que se encuentra en el otro extremo del área poblada de Zaldibar. 

Por eso, los vecinos más afectados en realidad somos los de Ermua, especialmente los del barrio de San Lorenzo, porque estamos al ladito de la escombrera, pues la vemos desde nuestras ventanas. Nos encontramos en el punto cero, según nos han indicado las asociaciones ecologistas.

-Y precisamente vosotros lleváis confinados en casa desde mucho antes de la declaración del Estado de alarma. Han pasado ya dos meses desde que tuvo lugar el accidente del vertedero el pasado 6 de febrero. ¿Cómo estáis llevando este confinamiento con la impotencia de ver frente a vuestros hogares esa herida abierta en el monte?

-Sí. Llevamos desde ese día confinados en casa, como quien dice, porque en la atmósfera hay partículas tóxicas.

Llevamos ya dos meses de confinamiento, sin airear las casas casi y sin salir al balcón tranquilos por el aire contaminado y ahora también para prevenir el coronavirus

-Cuando hicieron públicos los resultados de las mediciones de aire os recomendaron no airear las casas y no hacer deporte al aire libre e incluso no coger agua de los manantiales por la presencia de partículas altamente tóxicas. 

-Sí, pero es que primero nos dijeron que no había peligro de contaminación, pero no nos lo creíamos, estábamos preocupados. Muchos hemos dejado de beber el agua del grifo y compramos agua embotellada, por si acaso. Llevamos ya dos meses de confinamiento, primero sin airear las casas casi y sin salir al balcón tranquilos por el aire contaminado que se respira desde el accidente en el vertedero, y luego por el estado de emergencia para prevenir el contagio y la propagación del coronavirus…

Los niños llevan desde primeros de febrero sin hacer vida normal. Ya se quedaron sin el desfile de Carnaval porque no estábamos en condiciones de celebrar nada ni queríamos exponerlos al peligro que supone respirar este aire… Ermua, de hecho, fue el primer lugar de todo el Estado en el que se empezó a ver a gente con mascarillas por la calle. Y no era por el coronavirus, sino por la contaminación del vertedero. El domingo mismo, con el viento que hizo, se levantó un montón de polvo de los escombros.

-¿Y notáis un olor distinto?

-Sí, huele a basura cuando te asomas por la ventana. Unos días más fuerte que otros…

Pancarta de protesta en el entorno del vertedero de Zaldibar. EFE

-Otro de los problemas es que ahora se han dejado de hacer mediciones.

-Sí, parece ser que desde el 30 de marzo el Gobierno vasco ya no hace mediciones. Y nosotros creemos que sigue siendo necesario medir la calidad del aire y del agua, porque estas partículas tóxicas siguen flotando en la atmósfera porque el vertedero no ha dejado de ser peligroso.

De hecho, una de las contradicciones es que la gente que está trabajando en el vertedero va súper protegida, como debe ser, claro, pero a nosotros el Gobierno Vasco nos decía que no teníamos nada de qué preocuparnos, que no había amianto ni ninguna otra sustancia peligrosa. 

-Hace unos días grababáis desde vuestras ventanas la prueba de un nuevo incendio que se producía en el vertedero, con lo cual teméis que la combustión de esas partículas tóxicas sigue estando presente en la atmósfera.

-Así es.

Todo lo que están sacando del vertedero lo están trayendo aún más cerca, al lado de nuestras viviendas. ¡Es que lo tenemos encima!

-Y también denunciáis que el movimiento de camiones sigue siendo constante… ¿a dónde van esos camiones y qué llevan?

-Ése es ahora mismo nuestro mayor problema, porque todo lo que están sacando del vertedero lo están trayendo aún más cerca, al lado de nuestras viviendas. ¡Es que lo tenemos encima!

Primero nos trajeron los escombros aquí al lado, al antiguo peaje de la autopista. Y ahora, aparte, en la antigua cantera, que también está al lado de nuestras casas, justo donde han habilitado la nueva rotonda, la de San Lorenzo, que conecta la variante de Ermua con la variante de Eibar, han hecho una celda que están rellenando con más escombros del vertedero. 

150 camiones al día pasan de media por aquí. Bajan del vertedero cargados y suben hacia Eitzaga, camino a la presa de Aixola. Y tenemos fotos de los camiones con tierra negra, aunque nos dicen desde el Ayuntamiento que los camiones que pasan no llevan escombros, sino únicamente arena del vertedero.

Manifestación contra el vertedero de Zaldibar a su paso por el barrio de San Lorenzo en Ermua. EFE

-¿Créeis que hay falta de transparencia por parte de Verter Recycling, la empresa gestora del vertedero?

-Totalmente. Nosotros nos referíamos al vertedero como escombrera, porque desconocíamos que allí se estaban trasladando residuos tóxicos y peligrosos. ¡Y resulta que han estado llevando de todo!

Después del accidente, los vecinos nos hemos enterado de que han sobrepasado los límites de almacenamiento previstos para este vertedero. En 11 años han llenado el vertedero con la cantidad que estaba prevista para cerca de 30 años. Y además han traído residuos tóxicos, lo cual no es legal, puesto que no tenían esos permisos y han incumplido la ley.

Por tanto, aquí tienen responsabilidades tanto el dueño del vertedero como las administraciones que se lo han permitido. ¡Cómo puede ser que el dueño del vertedero, José Ignacio Barinaga, y el consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, no estén imputados en nada todavía!

En junio del año pasado, el Gobierno vasco hizo una inspección al vertedero, le dieron calificación cero, porque estaba todo mal, y no se hizo nada hasta que ocurrió el derrumbe en febrero…

Los vecinos necesitamos saber cómo se va a desmantelar este vertedero. También queremos saber qué llevan los camiones, a dónde van y para qué

-En definitiva, ¿qué demandas trasladáis a las instituciones?

Nuestra prioridad es que nos quiten toda esa basura que está ahora pegada a nuestras casas, en los depósitos que están construyendo en la antigua cantera y en los antiguos accesos a la autopista. 

Además, rogamos al Ayuntamiento de Ermua (porque aunque el vertedero no está en terreno de Ermua, como sí afecta de lleno a sus vecinos), que cumpla con su responsabilidad de dar respuestas y buscar soluciones a los problemas de sus ciudadanos. Por ello, le pedimos que solicite información exhaustiva a las instituciones competentes y les traslade nuestras demandas. 

Los vecinos necesitamos saber cómo se va a desmantelar este vertedero. También queremos saber qué llevan los camiones, a dónde van y para qué, y pedimos que limpien a su paso, para evitar el esparcimiento de partículas tóxicas, polvo y barro, y que hagan un acceso exclusivo para estos vehículos, de forma que no pasen por los barrios de San Lorenzo y Eitzaga. Y también exigimos que sigan realizando mediciones del aire y el agua hasta que la calidad de nuestro entorno se encuentre dentro de los parámetros medioambientales y sanitarios aconsejables.

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