Luna

La NASA prepara ya la misión Viper para identificar este líquido elemento en la cartografía de este satélite

Por Aida M. Pereda

El agua es imprescindible para garantizar la vida en otro planeta, por lo que si el ser humano descubriera su existencia, esto supondría una auténtica revolución. Mucho se habla de la posibilidad de localizar el codiciado líquido elemento en Marte, pero las exploraciones para hallar H2O en estado helado en la Luna no cesan.

La división española de Thales Alenia Space se encargará de establecer las comunicaciones entre la Tierra y el próximo robot de la NASA con destino a la Luna para cartografiar su superficie en su próxima misión, VIPER.

La agencia espacial estadounidense confía en seguir dando pasos adelante en el conocimiento de este satélite , “conquistado” por el ser humano en 1969. Más de cincuenta años después de que Neil Amstrong pusiera un pie en la Luna, poco o más bien nada sabemos acerca de este misterioso satélite. 

Hablamos con Asis Cal, director de Marketing y Ventas de Thales Alenia Space en España -una joint venture de Thales (67%) y Leonardo (33%)- para conocer más detalles de esta expedición, cuyo lanzamiento está previsto para finales de 2023 y tendrá una duración de 100 días terrestres, cubriendo 3 ciclos lunares de día y noche.

Prototipo del rover VIPER de la NASA. / Créditos: NASA.

El nuevo rover de la NASA explorará el polo sur de la Luna en busca de agua helada y otros recursos potenciales mediante diversos instrumentos a bordo y un taladro de un metro. Los datos que recabe mostrarán en qué lugares de la Luna es más probable encontrar agua helada y dónde es más fácil tener acceso al líquido elemento.

Los primeros mapas de agua de la Luna significarán un importante avance en el programa Artemisa de la NASA para establecer una presencia humana sostenible en su superficie.

Más allá de este logro, la explotación de los recursos lunares para la producción de oxígeno y otros combustibles podría facilitar nuevas arquitecturas para las futuras misiones de exploración humana del espacio. 

-Volvéis a trabajar codo con codo con la NASA, en este caso en la construcción del rover VIPER (Volatiles Investigating Polar Exploration Rover), que será llevado a la superficie de la Luna como parte del programa CLPS (Commercial Lunar Payload Services). ¿Cuál será el papel de Thales Alenia Space en este proyecto?

Sí. Desde Thales Alenia Space España nos encargaremos de dotar a este rover de la tecnología necesaria para comunicarse con la Tierra. Hemos firmado un contrato con el Johnson Space Center (JSC) de la NASA para la entrega del Transceptor de Banda X y del Diplexor de Banda X, que son las dos unidades que permitirán estas comunicaciones.

Desde finales de los años 90, las distintas misiones espaciales tienen indicios de que puede haber agua en forma de hielo bajo la superficie de la Luna, sobre todo en sus polos, que nunca reciben luz solar directa

-Existe una frenética carrera contrarreloj por la búsqueda de agua fuera de la Tierra, especialmente en Marte. ¿Por qué?

Sí. Se busca agua por muchos motivos. En Marte todavía estamos buscando responder ciertas preguntas sobre el origen de la vida. Se cree que la evolución que ha tenido el planeta Marte podría servirnos como ejemplo de lo que podría pasar aquí en la Tierra. Hay indicios de que podría haber habido vida en un pasado, en Marte, y por eso se busca agua y los ladrillos que dieron inicio a esa vida.

Y desde finales de los años 90, las distintas misiones espaciales tienen indicios de que puede haber agua en forma de hielo bajo la superficie de la Luna, sobre todo en sus polos, que nunca reciben luz solar directa.

-¿Y qué cambiaría si hubiese hielo en la Luna?

Sería muy revelador. Primero, para beber, y segundo, para cultivar ciertos alimentos. También permitiría crear una especie de cemento con el regolito lunar para poder fabricar ladrillos con los que construir y levantar estructuras y permitiría hacer establecimientos fijos habitados en la Luna. Actualmente, la NASA está desarrollando el programa Artemisa con el cual quiere poner un ‘lander’ para establecer bases habitables.

Como la Luna tiene la sexta parte de gravedad que la Tierra, según los desarrollos teóricos, el coste del viaje a Marte desde este satélite costaría la mitad si rellenas el tanque con el hidrógeno y el oxígeno que has obtenido de ese agua lunar

-Y curiosamente, podría ayudarnos a llegar a Marte…

Sí. Desde el punto de vista de exploración planetaria, podría suponer una auténtica revolución en la exploración planetaria. El agua podría descomponerse en hidrógeno y oxígeno y crear combustible para cohetes.

Hay que tener en cuenta que llevar cualquier cosa a la Luna es muy caro. Si quieres lanzar en un cohete vas a tener que construir uno gigante en el cual aproximadamente sólo el 4% de su peso correspondería a lo que quieres llevar fuera de la Tierra. El resto es combustible, depósitos y la estructura del propio cohete. Entonces cualquier cosa que ya encuentres en la Luna te va a permitir ahorrar muchísimo.

Como la Luna tiene la sexta parte de gravedad que la Tierra, según los desarrollos teóricos, el coste de despegar desde la Luna costaría la mitad. Desde la Tierra tendrías un coste brutal porque tendrías que hacer unos cohetes y unas naves gigantescas, muy pesadas y muy caras. Sin embargo, si tú puedes hacer una nave más pequeñita, que sólo te lleve hasta la Luna, y en la Luna rellenas el tanque con el hidrógeno y el oxígeno que has obtenido de ese agua, abarata mucho la misión hasta Marte. 

Mítica imagen de Neil Amstrong pisando la Luna.

-A pesar de todas las misiones a la Luna todavía es una gran desconocida. Desde 1969 no sabemos prácticamente nada, ¿qué puede aportar esta nueva expedición?

Bueno, con las misiones Apolo, y después, se han seguido conociendo más detalles, como que la Luna se va alejando muy lentamente de la Tierra, pero efectivamente sigue habiendo muchísimas incógnitas. Existe toda una cara oculta y también desconocemos cómo es el interior de sus cráteres, donde nunca llega la luz y son muy difíciles de ver.

De hecho, los primeros indicios de la existencia de agua son muy recientes, del año 98. Hemos lanzado nuevas misiones y han ido creciendo esas sospechas y ésta ya va a ser la que por fin penetre hasta un metro de profundidad del suelo lunar, extrayendo pequeñas probetas para ver la cantidad de agua que hay y cómo es su disposición: si está en láminas o en bloques.

-¿Cómo será el rover que estáis diseñando?

VIPER es un robot que está equipado con un sistema de cámaras y, sobre todo, es muy importante su iluminación, porque explorará fundamentalmente los polos, completamente a oscuras, enfrentándose, además, a noches que pueden durar varios días terrestres. También contará con diversos instrumentos. Aparte del taladro, por supuesto, tiene varios espectrómetros que van a estar midiendo los componentes de la superficie, el subsuelo y la atmósfera.

-¿Cómo se realizarán las comunicaciones entre este robot y la Tierra?

Toda la información que recoja el rover se procesará y se emitirá de forma ininterrumpida. Siempre que el robot esté trabajando va a estar emitiendo datos hacia la tierra. Tendrá una antena y se conectará directamente con una red de estaciones terrestres que tiene la NASA, la Deep Space Network, con tres bases situadas a 120 grados entre ellas, concretamente en California, en Australia y en España, en la localidad madrileña de Robledo de Chavela. De esta forma, transmitirá directamente todos sus datos a la Tierra y además recibirá las instrucciones de los operadores, aunque estimamos que tendrá una latencia de diez segundos.

El rover llevará incorporadas baterías y paneles solares para recargarlas. Sufrirá diferencias de temperatura de hasta 280 grados y deberá soportar el regodito o polvo lunar en un entorno muy duro

Por ello tendrá un sistema de funcionamiento semiautónomo. El operador, sabiendo que el rover está en cierto punto, le dará una orden del siguiente punto y será  el robot quien mire su entorno y decida cuál será su trayectoria. Y por el camino, además, irá haciendo análisis con sus espectrómetros, por lo que si el operador quiere detenerse en otro punto también podrá hacerlo.

-¿Y cómo se recargará?

Este robot llevará incorporadas baterías y paneles solares para recargarlas. Qué ocurre, que precisamente porque va a estar en el fondo de los cráteres, no va a tener luz solar, con lo cual, tendrá que hacer viajes de carga.

 -¿Cuáles son los mayores desafíos a los que os enfrentáis a la hora de hacer realidad este sistema de comunicaciones?

Hay que tener en cuenta que pasará de estar en la oscuridad de los polos, a la luz directa del sol, por lo que sufrirá diferencias de temperatura de hasta 280 grados. Condiciones que hacen que los metales se dilaten y toda la electrónica se degrade. Es uno de los retos a los que nos enfrentamos con un rover en la Luna, pues se trata de un entorno muy duro.

Otra dificultad está relacionada con el regodito (polvo lunar), que ha dado problemas a otros rovers anteriores. VIPER implementará un mecanismo por el cual cuando las ruedas vuelan por el vacío serán capaces de hacer movimientos de nadar o reptar para salir de ahí. 

Estamos buscando solución a todos los problemas posibles y el prototipo se probará en una de las ‘facilities’ de la NASA, en un centro donde se simularán las condiciones de la Luna para comprobar que efectivamente es capaz de superar los obstáculos que se encuentre.

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